Recomendación de la crítica basada en las fuentes originales e históricas de investigación.

La Facultad de Letras nació como una de las cuatro facultades de la Universidad de Tokio, la cual fue fundada en 1877. Por lo tanto su nombre original fue el mismo que el de ahora: Facultad de Letras de la Universidad de Tokio. Después de eso, dado que la universidad cambió de nombres, la facultad también fue renombrada, y pasó a ser llamada Facultad de Humanidades de la Universidad Imperial, Facultad de Humanidades de la Universidad Imperial de Tokio, y Facultad de Letras de la Universidad Imperial de Tokio. Al cabo de esto, se convirtió nuevamente en la Facultad de Letras de la Universidad de Tokio en 1947, nombre que retiene hasta el día de hoy. Para el año 1919 contaba ya con 19 centros de investigación, pero hoy ya consta de 27 centros de investigación y cursos especializados.  

Además de esto, hay en la facultad organizaciones educativas y de investigación innovadoras que fueron establecidas mucho antes que en otras universidades, tales como el Centro de Estudios de la Vida y la Muerte / Centro de Ética Aplicada, el Centro para el Desarrollo de las Humanidades para la Próxima Generación, al nivel de pregrado, y el Departamento de Estudios de Recursos Culturales Estudios, al nivel de posgrado. Estos centros también participan en la misión educativa de la facultad. De esta manera, contamos con un sistema para aprender métodos de investigación tradicionales y básicos, los cuales sirven para absorber conocimientos en áreas nuevas e interdisciplinarias.  

Las humanidades son una disciplina que nunca se ha cansado de explorar al ser humano, cuyos orígenes se remontan a la antigüedad. Frente el espectacular desarrollo de las tecnologías de información y la comunicación y de la inteligencia artificial, parece que muchas personas se preguntan para qué servirían ahora las humanidades. Sin embargo, cada vez que la humanidad ha experimentado una gama de cambios sociales, innovaciones tecnológicas y diversos desastres a través de la historia, las humanidades se han transformado y seguido de manera oportuna su camino sin perder su significado en relación con la sociedad.  

 Nuestra Facultad de Letras también está en proceso de asumir varios nuevos desafíos al mismo tiempo que sigue enfatizando el mantenimiento y perfeccionamiento de los métodos de investigación tradicionales y básicos. A partir de 2016, hemos cambiado nuestro antiguo sistema de cuatro departamentos hacia un sistema de un departamento (Departamento de Humanidades) para así educar a futuros recursos humanos que puedan desempeñar un papel activo adaptándose a los cambios rápidos de la sociedad. En este departamento la meta es, en los escasos dos años que dura la especialización, no solo hacer que el estudiante domine su especialidad, sino que también obtenga una perspectiva amplia de todas las disciplinas académicas, y que ya en una etapa temprana conozca diferentes campos con diferentes marcos de referencia que le permitan ubicar a su especialidad en relación a otras. De esta manera esperamos desarrollar a jóvenes altamente educados que puedan ser activos en diversos campos. 

Muchos cursos especializados en la Facultad de Letras han enfatizado tradicionalmente los ejercicios en grupos pequeños y las tesis de graduación. Respecto a esto último, parece que es común una tesina de alrededor de unos 40.000 caracteres, pero en su proceso de redacción se requiere sobre todo un sólido espíritu de crítica y una estricta actitud igualmente crítica ante los recursos primarios usados. Cuando se considera el fenómeno a investigar, es esencial remontarse a la obra original o a los materiales originales, y al mismo tiempo que se les considera, es esencial también tener una comprensión precisa del momento histórico de la investigación. 

Sin embargo, en las humanidades no necesariamente hay una sola respuesta simple para las preguntas planteadas. No es raro que se encuentren múltiples respuestas y que surjan nuevas preguntas antes de que ni si siquiera se haya encontrado una respuesta a la pregunta original. Es mi más sincera esperanza que, mediante el desenvolvimiento en este tipo de faena de Sísifo en nuestras pesquisas humanísticas, la facultad desarrolle recursos humanos que puedan operan como un contrapeso contra los excesos de la sociedad, personas que iluminen su entorno, y que estén dispuestas a asimilar críticamente el discurso que bulle por las calles y que no huyan de confrontar a la sociedad de manera implacable cuando sea necesario.

 

55o Decano de la Facultad de Letras

Akira Akiyama